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Senderismo Fácil

Principiantes

Cómo evitar las ampollas al caminar

Causas reales de las ampollas, cómo prevenirlas con calcetines y ajuste, y cómo tratarlas durante la ruta.

5 min de lectura · actualizado el 14 de septiembre de 2026

Una ampolla es el resultado de tres factores: roce, humedad y calor. Si controlas los tres, dejan de ser un problema habitual.

Prevención

  • Calcetines técnicos sin costuras gruesas, de lana merina o fibra sintética. Nunca algodón.
  • Botas bien atadas, con el talón sujeto para que no suba y baje al caminar.
  • Uñas cortas y rectas, y pies secos al empezar.
  • En rutas largas, para a los 45 minutos y reajusta el atado; es el momento en que aparecen las primeras molestias.
  • En cuanto notes un punto caliente, detente y protégelo con apósito o esparadrapo. No esperes.

Si ya ha salido

Si la ampolla es pequeña y no molesta al andar, no la pinches: cúbrela con un apósito hidrocoloide y sigue. Si es grande y te impide caminar, límpiala con antiséptico, pínchala por el borde con material estéril, deja la piel encima, cúbrela y protege el borde con esparadrapo. Vigila los días siguientes: enrojecimiento creciente, calor o pus requieren consulta médica.

Un cambio de calcetines a media ruta, guardado en una bolsa, es uno de los mejores trucos que caben en cualquier mochila.

Fuentes y referencias

Contenido divulgativo de prevención. No sustituye la formación específica en montaña ni a los servicios de emergencia (112).

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